Pasando el mono

•febrero 4, 2010 • 2 comentarios

Después de varios días sin escribir, el comentario de un exfumador como yo me ha animado a retomar este blog.

Llevo 15 días sin fumar y de momento no me está suponiendo ningún sacrificio. En mi caso, he tenido que sustituir el hábito de fumar por otras cosas, como por ejemplo jugar con un lápiz entre los dedos, masticar chicle (sin azúcar, por supuesto) o chupar un palo dú.

También es cierto que me siento más nervioso he incluso más hiperactivo. No me estoy quieto y siempre tengo que estar haciendo algo, pero si os he de ser sincero, ya no me imagino con un cigarro en la boca. Es más, me molesta bastante el humo.

Mi novia es fumadora (de momento ;-)) y es increíble lo que se nota cuando fuma. Lo que antes pasaba inadvertido ante mi nariz, ahora lo huelo hasta en la ropa… Se me dibuja una sonrisa en la cara cuando pienso todas las veces que he entrado a casa oliendo a tabaco sin saberlo, mi madre diciendo que yo había fumando y yo, claro está, negándolo. Que idiota he sido.

Una cosa que yo recomiendo a los que se inicien en esta difícil cruzada, es dar a conocer nuestra proeza a todos nuestros amigos y familiares para que nos animen, apoyen y, por qué no, para contarles nuestros progresos día a día. Eso, al menos a mi, me motiva a seguir un día más.

También lo que hice al día siguiente, fue tirar todos los mecheros que tenía por el cajón, esconder los ceniceros y comprar un buen ambientador de pino para el coche. Ahora si que huele bien mi Ibiza.

Otra cosa que quería compartir con vosotros es la existencia de un programa que te echa una mano en tu lucha contra la nicotina. Quitómetro (así se llama el programa) te muestra estadísticas sobre ti, como por ejemplo los cigarrillos que has dejado de fumar, el dinero ahorrado o la esperanza de vida ganada.

El programa es muy completo y en un momento de dudas o de ansiedad puede reforzar nuestra voluntad.

En mi caso se vería así:

Click para ampliar

Hay varias versiones como por ejemplo un código para ponerlo de firma en los foros que frecuentes para que todo el mundo sepa el tiempo que llevas sin fumar.

Quitómetro está disponible para Windows XP/Vista/7 y adaptado para usarlo en linux con wine. Si a alguien le interesa se lo puede descargar desde su página web oficial.

Creo que este fin de semana invitaré a mi novia a una buena cena con esos 95€ que llevo ahorrados hasta el momento 😉

La decisión

•enero 20, 2010 • 1 comentario

Antes de comenzar me gustaría aclarar un par de cosas. Esto no lo considero un blog, si no un lugar donde desahogarme o despotricar por las ansias ocasionadas de dejar de fumar. Me da exactamente igual tener 50 que 0 visitas diarias, lo único que quiero es relajarme, pero cambiando el tabaco por un teclado.

Aclarado ese punto, pasaré a presentarme y a explicar un poco las causas que me han llevado a tomar la decisión de dejar de fumar.

Empezaré diciendo que soy un chico de 23 años de edad, que en 6 meses tengo una boda (la mía, por cierto) y que soy fumador desde los 14 años. No es algo de lo que esté muy orgulloso, pero es así.

Durante 6 años fumaba camel, alrededor de 1 paquete diario, pero algo me pasó a los 20 que me pasé al lado oscuro… si, ducados negro. Desde que empecé a fumar tabaco negro, aumentó el número de cigarrillos al día, llegando a la alarmante cifra de tres paquetes diarios.

Durante el día, puedo fumarme 1 paquete entero, pero por las noches, delante del ordenador, ahí es donde realmente hinchaba mis pulmones de alquitrán y nicotina.

En este último año, me compraba 5 cartones de ducados cada mes, llegando a la friolera de 150€ en tabaco. Eso es mucho dinero para acabar en un cenicero.

Así que decidí empezar con el tabaco de liar. Me compre un par de botes de domingo negro, 550 filtros oxygen, una máquina para liar tabaco OCB y una pitillera donde meter lo liado. Los primeros días iba muy ilusionado, y más aun cuando llegaba final de mes y veía que me estaba ahorrando más de la mitad del presupuesto. ¿Lo malo? Cada noche después del trabajo, ponte a montar 40 cigarrillos para mañana y unos 10 o así para lo que resta de día. 1 hora perdida a diario.

Así que justamente ayer, cansado de liar cigarrillos decidí comprarme una máquina electrónica que lía el tabaco automáticamente. Una máquina revolucionaria, o al menos así me la vendieron, ya que el tabaco que liaba salía excesivamente prensado. Era infumable, en cuanto aspiraba me dolía la mandíbula de la fuerza que tenía que ejercer. Había una rueda para ajustar el nivel de prensado; yo sólo probé el 1, el más flojo.

Total, que desquiciado de la máquina de liar, harto de perder el tiempo todas las noches liando manualmente 40 cigarros, asqueado de tener que pagar 150€ mensuales en matarme, decido así a bote pronto, dejar de fumar.

Realmente, no tenía mucho empeño y creía que al día siguiente me pararía en cualquier bar o estanco a comprar un paquete, pero cuando me voy a dormir me enchufo la televisión y justamente en antena 3, estaban dando un programa sobre el daño del tabaco en el organismo, enfermedades producidas por el consumo del tabaco y testimonios reales.

Personas con cáncer de garganta a la que le han tenido que extraer la laringe o la lengua, piedras de alquitrán del tamaño de una pelota de golf en los pulmones, experimentos para ver los deshechos del tabaco que llega al organismo, personas enfermas fumando a escondidas, etc.

Si he de ser sincero, el documental me impresionó y me dio ese pequeño empujón que necesitaba para tomar la iniciativa de dejar de fumar.

Así que aquí estoy, en mi primer día sin fumar, escribiendo este pequeño blog y haciendo tiempo para irme a dormir, ya que mañana me espera otro duro día sin tabaco.